Letras
Apenas me quedan tres palmos para rozar el techo y caer. Romper el suelo.
Cada mirada, cada gesto,
un esfuerzo, una provocación.
Apenas tres pasos
y el último recuerdo tropezando en el portal, luchando por guardar
el equilibrio,
por no perderse en la intemperie de tu olvido. Dar hasta no saber dejar de dar.
Aunque la palabra ya no coincida con el pensamiento, aunque de repente te dé un ataque de silencio, aunque mis ojos sean dos extranos,
aunque no reconozcas el tacto de mis manos, Dame un guino más que sepa,
dame un guino más que sepa bien,
que me estás sintiendo todavía.
Y apenas un cielo para quedarse y reencontrar,
la vieja calma las alas, las fuerzas, las ganas, la voluntad. Y apenas un eco, un soplo de aire frío casi glacial,
Y despistar los miedos, la angustia, la necesidad de tener los pies en la tierra.
Y volverte loca hasta destrozar las ansias.
Voy desplazando el tiempo hasta quedarme en cero,
lo dejo todo blanco, todo negro, todo blanco, todo quieto,
de mirada en mirada, de cuerpo a cuerpo.
Amor no es más que estar amando, Pero tú, siempre tú,
más tierna, más dulce y más de acero, más plata de luna que Platero, tú. Tú, con tu cristalina mirada de miel. Tú, con tus juegos de anochecer.
De nieblas me inundas, no quiero decir basta, Cálzate el sombrero, perdona si no me entero.
Si es que quiero ser contigo el ocaso más vasto de mi cielo.
Te juro que si no me dejas me muero. Si tú no quisieras, me muero.
Ya fuiste, ya serás en mi recuerdo quedan risas a dentelladas.
Soy un borrón de carboncillo sonando con una línea nf n ta, Qué raro se me hace vivir, sin ti. Sin ti.