Letras

Ella fue a oler las flores del jardín, yo quedé acodado en la ventana,
y al girar sus grandes ojos hacia mí me quedé completamente ilusionada.

Ah Regálame tu tiempo fugaz, tu beso adorado, divino y alado posado en mi sien.


Me arrancas la certeza de tener el suelo bajo mis pies.
Ay, amor, amor, amor!
Sé de un hueco en la escalera donde preparar café.

Ella fue liviana como el alhelí,
yo al borde de un ataque de ternura.
Se acercó de puntillas hasta mí
a anudarse con un lazo a mi cintura.

Ah! Asómate al vértigo sutil que hace de mí
chirivitas, chirivitas.